La desesperación por no encontrarla, el terror por perderla y la agonía por el arrepentimiento al que sucumbe, lo mantiene en un estado de shock. ¿Cómo pudo ser tan estúpid0 como para dañar a la mujer que lo amó sin importar su condición? ¿Cómo fue capaz de creer ciegamente en la mujer que lo abandonó sin miramientos? ¿Por qué se negó a él mismo que amaba a Freya? ¿Por qué se convenció de que amaba a Ginebra como antes? Se atormentó él mismo.
―¡Han pasado cinco maldit4s horas y todavía no la en