Ginebra no podía estar más feliz por su victoria, Alastahir volvió a pisar la clínica, pero Freya lo trató tan mal que hasta ella se resintió por lo grosera e hiriente que fue. Desde entonces Alastahir no ha vuelto a visitarla y eso la ha puesto como la ganadora del juego.
Si bien él está algo distante y extraño con ella, lo importante es que lo tiene a su lado y su cómoda vida apenas inicia.
―Es maravillosa la vida. ―Suspiró triunfadora. ―Todo mi plan salió perfecto y ahora soy la ama y señora