Rachel se levantó de la camilla después de que la doctora limpiara los restos de gel y le dirigiera una mirada asesina a Patrick porque este no le quitaba los ojos de encima al vientre de Rachel. Se metió detrás del diván que estaba al fondo del consultorio para vestirse de nuevo.
—Ya puedes quitar la cara de tonto quwe tines, Patrick —dijo la doctora mirándolo de frente.
—¿Cuál cara? —dijo Patrick a la defensiva.
—Esa cara de tonto enamorado que tienes —le dijo en voz normal y despues, bajando