Capítulo 49. Púdrete.
Tía Martha llegó con una sonrisa y cinco de sus mejores batidos. No pude evitar llorar de felicidad, la amaba.
-¡Pobre pequeña! Cuando recibí la llamada de Joce diciéndome que Damián iba a quedarse un par de horas en la clínica para recuperarse, me puse un poco histérica. No fue hasta después que me enteré de tu horrible clase y el desafortunado encuentro con esos salvajes. - Dijo gruñendo un poco.
-¿Recuperarse? ¿Acaso le sucedió algo a Damián?- Dije confundida y preocupada terminando mi prime