Fernando Cortés
Luego del desagradable encuentro con Míriam en el área designada para nuestros ejercicios matutinos, me despedí de Helena con un beso y me dirigí al cuartel. Hoy había mucho que hacer y Helena también estaba abrumada por los informes.
Dijo que se quedaría hasta tarde en la administración para ver si podía tener el fin de semana libre, lo cual sería genial, ya que habíamos planeado salir a caminar.
Últimamente estábamos haciendo muchas cosas juntos, acercándonos y amándonos.
Tan