Klaus Salvatore
No sabía cómo salir de la situación en la que me había metido. Debería haber controlado mis instintos. Realmente ver la decepción en el rostro de Helena fue horrible, porque no podía creer que yo tuviera tanto valor para traicionar a su amiga. Pero resultó que no pude soportar más las provocaciones de aquella subordinada.
Sabía mentir, pero también me encantaba aquel juego de seducción. Sin embargo, debería haber sido más cauto y no haberse quedado en el pasillo del cuartel coqu