Helena Hernandez
La vida seguía siendo un auténtico subidón de trabajo y ocio, de acostarse con Fernando.
Ultimamente vivia mas en su casa que en la mia, siempre estaba con sus chantajes que ya se habia acostumbrado a mi presencia! Ni siquiera pude ocultar la mirada de felicidad que había estado mostrando en los últimos días, porque me llamó un amigo en uniforme que apenas podía escucharlo, hasta que nuevamente volvió a llamar mi nombre y dijo.
— ¿Oye? Helena, ¿sigues en la tierra? Llevo unos