Al día siguiente, después de acomodar a Sía, Luna llegó a la oficina, Nube Inversiones. En su mente, planeaba que, según el contrato firmado, necesitaba completar tres meses antes de poder renunciar. Ahora quería hablar con Daniel, como la inversión ya estaba concretada, si solo le pedía la mitad de la comisión a cambio de irse de la compañía mañana, él debería estar acuerdo. Este negocio no perjudicaba su interés, debería poder aceptarlo.
Sin embargo, apenas cruzó la puerta de la empresa, escuc