Todo estaba perdido. Ahora, no solo había dejado de lado la posibilidad de casarse con un hombre adinerado, sino que si Diego llegaba a conocer la verdad, ella sería vista como una estafadora.
¿Cómo podría mantener su bien remunerado trabajo? ¿Qué haría después? Había pasado de vivir con lujos a enfrentar la pobreza, y no quería volver a esa vida.
Victoria se sentía como un globo desinflado, completamente desanimada. Se arrodilló y comenzó a arrastrarse hacia Luna, aferrándose a sus piernas, sup