Es hermoso hacer sentir biena la gente, la suave brisa de este lugar es tan apacible. Las dos hermanas de Hernández se sentaron frente a sus padres, Noa seguía arqueando los hombros y encogiendo la espalda, sus brazos fuertemente envueltos alrededor del oso que Clara le envió, dándole un poco de consuelo.
Leona vestía un costoso traje de la última colección de Chanel, sentada junto a Noa, aprovechando que su hermana parecía una criada pulcra.
—Hermanita, hoy es el gran día de mamá, ¿por qué no t