Ada estaba asombrada y emocionada al mismo tiempo, y apenas podía hablar.
Había buscado incansablemente una joya diseñada por Alexa y había solicitado ayuda casi todas las personas conocidas, pero hasta ahora no había tenido éxito en obtener una. Ahora, Clara estaba regalándole el broche como un gesto de bienvenida, y su emoción era palpable.
—¡No, no, no... señorita Pérez, aprecio mucho su amabilidad, pero este regalo es demasiado valioso, no puedo aceptarlo, —dice Ada, aunque en realidad le g