—Julio, ¡hola! — Eduardo se acercó con elegancia, haciendo una cortés reverencia en saludo a Julio. Aunque compartían padre, pero no madre, su apariencia no era similar. Pol poseía rasgos delicados y guapos, mientras que Eduardo tenía facciones más angulosas. Sus cejas eran densas y largas, descendiendo hacia sus sienes. Sus ojos estaban hundidos y su mirada era tan penetrante como la de su padre. Su figura era alta y esbelta, sin perder robustez.
—Eduardo, ¡hola! — Julio le mostró una sonrisa c