—Señorita, he oído que la cafetería en la escuela de Cine hace un café excelente. ¿Debería ir a comprarle una taza para usted y para la señorita Inés? —propuso Aarón con una sonrisa.
—Está bien. Y mientras tanto, ve a buscar a Inés—dijo Clara sin apartar los ojos del plan que tenía en sus manos. —Acabo de llamarla, pero no contestó. Ve a llamarla de nuevo cuando entres. Ella aún no sabe que estamos esperándole en la puerta trasera.
—De acuerdo—respondió Aarón mientras salía del coche y entraba p