Debido a la fuerte paliza que Rodrigo le dio anteriormente, Jimena tiene dos costillas rotas y su lesión es bastante grave. Por lo tanto, estos días en la cárcel, su tratamiento es un poco mejor que el de Leona. Al menos la asignaron a una celda individual, no tiene que apiñarse con otros presos ni limpiar los baños ni mucho menos beber orina.
Todos los días escupe sangre, no tiene ni siquiera fuerzas ni para gritar, solo puede llorar tumbada en una dura cama de tablones.
—¡Socorro, me estoy mur