Leona sintió un escalofrío en su rostro cuidadosamente maquillado y se sintió inquieta.
—Además, ¿somos cercanos? No es apropiado que te aferres a mi brazo de esa manera—dijo Rodrigo con una mirada fría, retirando su brazo con fuerza pero lentamente.
—Rodrigo, lo siento, eres buen amigo de mi hermano, te considero como un hermano de verdad, no tengo ninguna otra intención—Leona explicó rápidamente, temiendo que Rodrigo la odiara.
—Tú eres la hermana de Alejandro, no la mía. Ten más cuidado la pr