—¡Sí! — Clara respondió suavemente.
—¡Mi Irene es tan talentosa! ¡No como mi nieto, que solo sabe ganar dinero! — El anciano comentó con gran sarcasmo mientras apretaba cariñosamente la nariz de Clara.
La expresión de Alejandro se volvió algo sombría.
Este anciano no solo se burlaba de él, sino que también manoseaba a su mujer.
Abuelo, nieto y nieta se reunieron estrechamente, observando con mucha atención todo lo que sucedía en la pantalla.
Clara, viendo a la joven pareja siendo maltratada, se