La joven entrecerró sus hermosos ojos. —Por fin, podrán estar juntos.
—Fernando, escuché de Alejandro que ya has hablado con Mateo sobre el matrimonio con Noa—preguntó seriamente Fernando.
Rodrigo respondió de inmediato: —No solo yo, abuelo. Ya he informado a toda la familia. El abuelo lo aceptó claramente, y mi madre no se opuso en lo absoluto.
Clara y Alejandro intercambiaron una mirada, entendiendo la situación sin necesidad de palabras.
Sabían que convencer a Mateo no había sido tarea fácil