—Noa ama el arte; tiene un talento excepcional para la pintura y podría haberse convertido en una pintora genial. ¿Alguna vez la has cultivado en serio? ¿Por qué no contratas a un profesor para enseñarle a pintar? ¿Por qué no la envías a una institución educativa superior para que se perfeccione? ¿Es su talento solo para entretenerte y alegrarte todos los días? ¿Te das cuenta de que la estás desgastando día a día, la estás reteniendo, o no?
Al escuchar estas palabras, el corazón de Rodrigo se ap