Luisana también estaba llena de rabia, con las mejillas enrojecidas como si estuvieran ardiendo: —Al principio, nuestros hermanos tenían la ventaja, pero no esperábamos que Ismael tuviera refuerzos. Esos tipos son hábiles, armados y están decididos a exterminar a nuestros hombres. ¡Es un gran logro que nuestros hermanos hayan regresado con vida!
Rodrigo golpeó furiosamente la mesa con el puño, haciendo ruidos secos con sus articulaciones. Estaba lleno de resentimiento y descontento. Para él, el