—Hermano... lo siento mucho... — Clara se apoyó en el regazo de su hermano mayor y susurró en voz baja.
Diego sintió una mezcla de culpa y tristeza en su corazón, negó y abrazó a su hermanita con fuerza. —Mi princesa, ¿por qué dices tantas tonterías? No has hecho nada malo, no le debes disculpas a nadie. Fui yo, tu hermano mayor, quien no te cuidó como era debido... Lo siento, de veras. —
Clara se resignó y soltó una risa amarga.
Ella era demasiado ingenua.
Creía que al ocultar todo el dolor que