Mateo finalmente recordó que Rodrigo había estado a cargo del equipo de seguridad de los Rodríguez durante muchos años.
En aquel entonces, le dio esa responsabilidad pensando que no era un departamento central del conglomerado, solo para que tuviera algo que hacer y en lo cual practicar.
Pero ahora, su delegación de poder se había convertido en una herramienta que lo limitaba.
—He colaborado con el señor Pérez para rodear completamente este lugar.
Rodrigo entrecerró los ojos, su mirada estrecha