—Clara. ¿Es verdad?
La mirada de Julio, llena de un intenso dolor, se desplazó lentamente hacia su hija pálida. Con amor y resentimiento entrelazados, temblando, arrojó con fuerza el documento sobre ella. —Dime, ¿todo lo que está escrito aquí es verdad?
El cuerpo de Clara se tambaleó por un instante. Con los cinco dedos de la mano izquierda aferrándose al pecho, se agachó rígida y entumecida, como un anciano encorvado recogiendo el papel, apretándolo con fuerza.
—Clara.
Alejandro, totalmente des