Clara y Alejandro se miraron intensamente, con lágrimas brillando en los ojos de Clara, mientras sus miradas se entrelazaban en una conexión profunda y amorosa, reflejándolos solo a ellos dos.
A pocos pasos de distancia, Alejandro caminó con gran determinación, pero con un peso notable, como si hubiera cruzado distancias infinitas y superado inmensos obstáculos para llegar hasta ella.
Al lado de Clara estaba su padre, quien en ese momento estaba casi aturdido por lo sucedido, a punto de derrama