Alejandro se inclinó respetuosamente hacia él, realizando las formalidades de un junior de manera muy adecuada.
A pesar de que el anciano tenía conflictos previos con él y le había dado la cara en varias ocasiones, Alejandro, enamorado de Clara y siempre respetuoso con la integridad de Julio, mantenía una actitud muy humilde, a diferencia de la actitud aduladora de Pol.
—Julio, la noche está fría y húmeda. Cuídese por favor de no resfriarse.
Las palabras de Alejandro, al saborearlas, realmente r