Clara agarraba el brazo de Alejandro y se quejaba con coquetería: —Eres demasiado valiente.
—Sabes, haría cualquier cosa por tenerte—murmuró Alejandro con voz ronca y coqueta, llena de ternura mientras bajaba la mirada.
—Julio siempre odió que le quitaran a su hija.
Alejandro se sorprendió.
—Ten cuidado, él guarda rencor mejor que yo. Lo que pasó hoy, él lo recordará siempre y no te perdonará.
De repente, Clara frunció el ceño y preguntó: —¿Estás listo para todo esto?
—Por supuesto. No subestima