Capítulo1012
Clara se aferró a él con todas sus fuerzas, llorando y llamando su nombre en su oído.

Pero para ella, Alejandro, que respondía a cada palabra, ya no podía ofrecerle ninguna respuesta.

—¡Clara! ¡Alejandro!

—¡Clara! ¡Juan hermano está aquí! ¡Clara!

—¡Alejandro! ¡Estoy aquí!

En ese momento, Diego, Juan y Rodrigo finalmente se reunieron con ellos.

Diego disparó dos veces, una bala rompió la rótula del asistente, la otra alcanzó su brazo, y la ballesta cayó al suelo, causándole un dolor insoportable.
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