Mundo ficciónIniciar sesiónLas luces de Psiri eran un caleidoscopio mareante. Recuerdo la risa de Chloe, el bajo de la música retumbando en mis costillas y el sabor amargo de la única copa que había tomado en toda la noche. Quería demostrarme a mí misma, y a Keelen, que podía respirar sin el aire que él me dosificaba. Pero de repente, el mundo decidió inclinarse.
El bar se volvió borroso. Mis pie







