Gaspar miró hacia mí, y su expresión se tornó un tanto nerviosa después de escuchar mis palabras. Frunció el ceño con fuerza.
—Jazmín, solo estoy preocupado por ti— dijo.
—No necesito tu preocupación, Gaspar. A partir de ahora, espero que te lleves a tu mujer y no vuelvas a aparecer frente a mí. Solo de verte me da asco— dije fríamente, sin prestar atención a la expresión enfadada de Gaspar, y me fui directamente con Gala.
Hoy debería haber sido un día feliz, ya que mi padre iba a ser operado, p