—Jazmín, ¿estás bien? ¿Te encuentras bien? —preguntó Gala con voz temblorosa, su rostro reflejando una profunda preocupación.
Gala también había escuchado la conversación telefónica y ahora me miraba con ansiedad evidente, observando detenidamente el estado de shock en el que me encontraba. Sus ojos escrutaban cada detalle de mi expresión, buscando alguna señal de que pudiera mantener la compostura.
—Gala, ¿qué debo hacer ahora? ¿Cómo debo actuar? —Mi voz se quebró mientras las palabras salían a