Caminó rumbo a la cafetería con largas zancadas. Tenía muchas cosas en la cabeza,pero sobre todo tenía la amenaza de su padre latente en su frente como un duro martillazo. Sabía que había hecho mal al enfrentarlo de esa manera,pero estaba cansado de vivir con miedo y sobre todo de jamás poder llegar a ser quién él quería que fuera.
Abrió la puerta en medio de un debate de si hacerlo o no,pero fue mas grande la incertidumbre que le venía comiendo el estómago de nervios. Si su padre estaba ahí,