Las últimas veinticuatro horas han sido muy intensas para todos,no puedo negar que conocer a todos y cada uno de ellos en persona me dejó una sensación maravillosa. Pero ahora me encuentro fuera de la mansión Mattews y aquí en Washington hace un frío de fregada que cala en los huesos. Miro mi reloj de pulsera y me doy cuenta de que es tan temprano que estoy segura de que si Kumy está aquí aún sigue dormido. ¡Maldición! que frío hace.
Si sigo aquí parada me haré una jodida paleta de hielo,pero v