—¡Pero es que debe ser una jodida broma tuya!.—Liam sujetó el pecho de Kenneth contra la pared,aprisionandolo de una forma incontenible.
—¡Maldición que no!.—restregó su rostro desesperado y se detuvo en el puente de su nariz.—Liam—dijo despacio.—¿Que te dice la palabra postulación?...
Liam lo miró con los ojos entornados y toda la rigidez que su cuerpo consiguió.
—¿Pero es que ahora? ¿Asi? ¿de buenas a primeras?.—Ken suspiró,¿A cuál de todas las preguntas que había hecho su amigo debía respond