Mundo ficciónIniciar sesiónLouis
Estoy aquí, en mi despacho, la mirada fija en la pantalla de mi ordenador, pero mis pensamientos no van a ninguna parte. La ira aún hierve dentro de mí, un torbellino incesante que se niega a apagarse. Todo lo que veo, todo lo que toco, me recuerda a Anna. Ella, su huida, su rostro… la promesa que me hizo y que, en su miedo, rompió.
Aprieto los puños, los nudillos blancos por la presión. Cada clic en el teclado







