Vicente Cooper.
Vine a la fiesta de Antone, acompañada por mi hermana. He pasado los últimos días rezando para que no sea demasiado tarde y que mi ángel me acepte de nuevo en su vida, esta vez de la manera correcta.
Hanna entra primero y se apresura a abrazar a Angélica, que está sentada en el sofá de la sala con el pie lesionado estirado. Escucho el sonido amortiguado, organizaron todo en el balcón del apartamento, fue una buena idea, el balcón es enorme.
- Hola, no sabía que vendrías - se dan