- Tengo vecinos ¿sabes? –
Dijo el hombre haciendo que la mujer tapara su boca de inmediato.
Una sonrisa ladeada salió del hombre al ver lo fácil que siempre se podía engañar a su pequeña mujer, tendría que vigilarla muy bien para que ningún hombre se atreviera a acercarse a su mujer y burlarse de ella igualmente.
- Madre mía lo siento, todo es su culpa, déjeme ir –
La mujer chapoteo, pero el hombre no la dejo ir, el hombre soltó una sonora carcajada al escucharla decir eso, ya había aguantado m