27. Lá perdida (2)
Johnny respira hondo. Nunca fue fácil recordar a esta persona, y mucho menos hablar de ella. Tardó tres meses en poder salir de su habitación, comer y hablar como un ser humano. Sus padres lo habían intentado todo hasta entonces: consultas psicológicas, libros de autoayuda e incluso ayuda espiritual del pastor de una iglesia cercana.
Pero lo que realmente impulsó a Johnny a intentar recuperar la llama de su vida no fue ninguna de estas cosas.
Sentado en el parque, el chico no intentó disimular