28. La pérdida (3)
Al oír la respuesta de Johnny, la chica simplemente deja de respirar. Sus ojos se abren de par en par.
La gente de fuera, que pasa de un lado a otro, parece completamente distante. El sonido de los coches, los pájaros, los niños jugando en los columpios y balancines... Todo eso se vuelve irrelevante.
El chico vuelve a moquear mientras explica, con una mezcla de desesperación y asombro:
"Aquel día en que nos conocimos, cuando Joshua y tú volvíais al edificio.... simplemente posé mis ojos en ti