Mundo de ficçãoIniciar sessão—¡Deténganse! —exclamó un tercer hombre acercándose con paso firme. Era el jefe de seguridad. Vio con horror a Morgan que tenía la frente llena de sudor por el sufrimiento—. Métanla a la oficina, que se ponga cómoda, y llamen a un doctor. ¿Está bien, señora Haugen?
—¿Señora Haugen? En poco tiempo ya no lo







