Mundo ficciónIniciar sesiónMorgan le pagó a un chico por su sudadera, al ofrecerle más de lo que en verdad valía, este aceptó con facilidad. Con la cabeza cubierta por el gorro, compró un par de cajas de tinte temporal y se pintó el cabello dentro de los baños de una farmacia. Cuando salió del lugar, ahora era rubia. No se sentía cómoda, pero sabía que sería suficiente para pasar desapercibida.
Se plantó frente a la tienda de Elliot, recorda







