Narra Alondra Ferreyra
Seguimos moviéndonos juntos, haciendo de nuestra unión una batalla, sin importarnos que el agua, se estuviera saliendo sin control de la tina, me apretó fuerte por la cintura y yo me contraje interiormente, hasta que culminamos con esa deliciosa entrega, en la que ambos, tocamos las nubes y el cielo del amor, unidos por el sentimiento, que eso nos despertaba a ambos.
–Te amo Alondra, esto ha sido maravilloso mi princesa – Me dijo mi güero al oído – Eres, lo que más amo en