Narra Alondra Ferreyra
Esa noche, después de que David se fue, Sabadelle me llevó de regreso a casa de la amiga de Carmen y al llegar ahí, Carmen ya me estaba esperando. Sabadelle y yo, nos despedimos y después yo, entré con Carmen a la casa de su amiga y me debatía entre contarle o no, que había visto a David, pero, de cualquier manera, ella se iba a enterar y, además, no estaría para nada por demás, que ella, me pudiera dar su sabio consejo.
–Hola hija, veo que te ha ido muy bien – Carmen, me