Narra Alondra Ferreyra
Mi situación era preocupante, tanto como para imaginarme a mí misma con el uniforme de la cárcel, era algo que, me daba demasiado miedo, pero yo confiaba ciegamente en Axel y sabía que, él me iba a ayudar a salir de esto con bien. En tantos años de amistad, nunca me había defraudado y yo podía estar plenamente segura que, no iba a hacerlo esta vez, tampoco.
Carmen me tenía abrazada, mientras me pasaba el malestar y ya que Axel se fue, lo hizo mi chico, mi güero hermoso,