Narra David De María
Mi chica era brillante y la amaba por eso, aunque no me explicaba, ella cómo sabía las secciones del libro, que citó en las notas, si aún no cursaba esa materia.
–David, veo que te sirvieron las notas, mi güero hermoso – Alondra me besó tiernamente y estaba más bella que nunca – Te amo, te dejo terminar tu práctica.
Ella era increíble, cómo me había salvado en tan poco tiempo, porque ni siquiera había revisado a profundidad, de qué se trataba la práctica que yo estaba reali