Narra Alondra Ferreyra
David y yo, nos dimos un beso rápido y bajamos con Carmen a la sala, para esperar al doctor César. Yo agradecía dentro de mí, que el accediera a venir a casa de Carmen a decirnos lo que yo tenía y que no nos hiciera de nuevo, ir al hospital pues yo odiaba esos lugares y si había esa opción, mejor que viniera él acá.
Carmen estaba preparando un servicio de té y galletas en la cocina, solo para tenerlo listo para cuando llegara el doctor; David, se levantó a ayudarla y yo,