Narra Alondra Ferreyra
No podía creer que estuviéramos en pleno acto y que llegara Carmen sorprendiéndonos, al mirar a David y ver su cara de asombro, entonces supe que estábamos en problemas, en muy serios problemas. Él comenzó a disculparse con su madre y con otra señora pues escuché que ella le respondió que no había problema, pero claro que lo había, no puedes permitir que esto pase en tu casa, aunque sea tu hijo. Carmen salió a encaminar a la señora y David se separó despacio de mí para co