Narra David de María
Seguimos haciendo las galletas y cuando las sacamos del horno, Alondra sólo nos ayudó a Lisa y a mí a comérnoslas. No era por nada, pero me habían quedado deliciosas, Lisa se quedó a cenar con nosotros y más tarde, su abuelo pasó por ella a nuestra cabaña.
–Lisa mañana nos vemos, quiero llevar a Alondra a las lanchas y recorrer el lago, por si gustas acompañarnos – Invité a mi amiga – Así podemos divertirnos más.
La estaba invitando solamente a ella y al parecer lo había en