Narra Alondra Ferreyra
Esa noche cenamos una deliciosa pizza en la cabaña, en compañía de Carmen y de su amiga Fina, que aunque era una señora que a veces era indiscreta y se pasaba de directa, para mi gusto me caía bien pues era muy buena gente y le gustaba ayudar en todo. La cena estuvo muy amena y después de cenar David y yo, nos levantamos para recoger la mesa y retirarnos a la cocina a lavar los trastes.
–Alondra, ¿Te ha gustado la cena, mi princesa? – Me preguntó mi David – Estuviste un p