Capítulo 25. Escondiéndose de todos
Capítulo 25. Escondiéndose de todos
Narra David De María Ramírez
No podía, ni tampoco quería creer, que Alondra fuera tan desgraciada, infeliz y malvada, que no me había guardado nada de luto, ni a mí, ni al hermoso amor que habíamos compartido juntos, por eso me había venido a recluir a nuestro lugar de escapadas. Me sentía lleno de ira, mi cabreo estaba fuera de control y no sé, por cuantos días me negué de ver a Sabadelle, a Romina, a todo el mundo que me rodeaba, días en los que tampoco asi