— ¿Crees… que tiene relación con lo que pasó? — Preguntó ella, la voz temblorosa.
Darío la miró con una decisión fría, esa que lo transformaba de hombre herido en hombre que actúa.
— No lo sé aún. Pero si está aquí, entre tanto monte abandonado, puede que haya más pistas. Quizá algo que no encontraron entonces. Quizá… el arma — Sus palabras fueron cortas, directas, cada una medida como quien pronuncia un mandato.
Korina sintió un nudo en la garganta. No sabía si era el alivio de que al menos