Don Darío quería ir para que dejara de llorar, pero al ver que Samanta estaba ahí, no lo hizo.
— Tampoco quiero que pierdas tu irritante forma de ser —
Se fue a descansar y analizaba como podía ayudarle, prácticamente, el decir que solo estaba para sentarse en un sillón fue la manera de decirle que no sirve. Tuvo culpa de esa expresión y no darle la oportunidad, la última vez logró ponerse al día y ella comprendió bien.
Por su parte, Korina estaba en la habitación en las penumbras del cuarto,